Si tienes un pelo fino y delicado seguramente padecerás sus problemas de fragilidad y sequedad. Este tipo de cabello es más susceptible a las agresiones externas que otros tipos de pelo. Svenson te informa cómo cuidar tu pelo:

Los cabellos finos y frágiles requieren un cuidado especial y permanente ya que su contextura genética los vuelve más sensibles al medio. La humedad trae como consecuencia cabellos apelmazados, el sol los vuelve ásperos y el aire caliente de secadores y las planchitas los deshidrata lo que genera puntas abiertas. Las personas que tengan este tipo de pelo deberán utilizar productos específicos para su cuidado como por ejemplo mascarillas y acondicionadores.


Este tipo de problemas se deben a que los cabellos finos poseen un escaso poder de respuesta ante los agentes externos como consecuencia de su estructura, que presenta un diámetro 20% menor al de un cabello normal, de esta forma no actúa como protector y necesita de productos específicos que protejan al cabello otorgando un mayor grosor.

Si bien existen técnicas de peluquería que intentan luchar contra estos problemas, como las que ahuecan las raíces para así lograr que el pelo se levante del cuero cabelludo y brinde una apariencia de mayor volumen, estas técnicas son temporales y suponen una agresión al cabello.

Los cuidados también se deben tener a la hora del lavado y el secado. Es recomendable que peines tus cabellos en varias direcciones para evitar los nudos. El aclarado debe ser minucioso para así evitar cualquier rastro de champú y acondicionador. Evita secar el cabello con la toalla de forma agresiva, debes eliminar la humedad presionándola con las palmas de las manos.

Svenson te recuerda que debes cuidar tu pelo de forma continua, generando un hábito. En caso de que detectes algún problema capilar, contacta con un especialista.

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