4739614082_eb5954cc86_zSol,
mar, piscina, brisa marina… Son sinónimos del verano, de las vacaciones y del
descanso. Pero, al igual que ocurre con la piel cuando no se le ofrecen los
cuidados adecuados (fotoprotección, sobre todo), el cabello puede sufrir los
daños colaterales del relax estival, dando como resultado un
pelo
sin brillo
, desvitalizado, decolorado y con la cutícula muy
dañada. Es por tanto necesario conocer
los efectos que el mar, el cloro, el sol y, sobre todo, unos cuidados inadecuados
pueden tener sobre la estructura capilar y actuar en consecuencia, “blindando”
el cabello frente a estos efectos nocivos
.

Uno
de los aspectos que hay que tener en cuenta son los efectos del cloro sobre el pelo. Cuando se nada en una piscina, el cabello desprotegido o que se
encuentra en malas condiciones (lo que lo vuelve muy poroso) puede absorber el
cloro en exceso, y ello empeora notablemente su estado.
La mejor forma de
protegerse de este efecto es aplicarse antes de sumergirse en la piscina un
producto protector como la
mascarilla
de ácido hialurónico de Svenson
, que ayuda a mantener
la hidratación y mejora la flexibilidad.

En
cuanto a los efectos del agua de mar en
el pelo
, la sal puede resecarlo en exceso y volverlo más áspero y opaco.
También en este caso es recomendable utilizar alguno de los protectores solares
específicos para el cabello que, además de mantener la cutícula protegida e hidratada,
incorporan factor de protección solar, minimizando también la acción que las
radiaciones solares tienen sobre el
pelo
al sol
.

Además
de adoptar estas medidas de protección, es importante introducir algunos
cambios en los hábitos capilares habituales. Tal y como recomiendan los
expertos de Svenson, en el
cuidado
del pelo en verano
hay que asegurar algunos gestos como,
por ejemplo, un correcto cepillado del
cabello
, que permite, entre otras cosas, eliminar las partículas de
suciedad acumuladas durante todo el día. Hay
que tener especial cuidado al desenredar el cabello húmedo. Lo mejor es
utilizar un peine de púas anchas y separadas entre sí, e ir desenredando mechón
por mechón, evitando los tirones y los gestos agresivos.
Otra medida
importante es aclarar el cabello con agua corriente tras salir del mar o de la
piscina, para así eliminar cualquier resto de arena, cloro o sal.
 

Así
mismo, hay que aprovechar las altas
temperaturas del verano para reducir al mínimo el uso del secador, dejando que
el pelo, una vez desenredado, se seque al aire libre. Los estilos cómodos,
fáciles de manejar (como los cortes a capas), que no necesitan de planchas o
secador para mantenerse, son la mejor opción para los meses estivales
.
 

Un
apunte más: todas estas medidas deben extremarse en aquellos cabellos que estén
especialmente dañados y, también, en los teñidos o permanentados. Y recordar también que, además de todos
estos cuidados, nunca está de más cubrirse la cabeza con un sombrero, que
además, es un complemento que marca tendencia.

 

FOTO:  http://www.flickr.com/photos/comedynose/4739614082/

 

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