En la actualidad, todos hablamos de champús como si fuera algo de toda la vida, ya que se ha convertido en un producto imprescindible en nuestra sociedad. Pero ¿nos hemos parado a pensar cuáles son sus orígenes, en su composición o en cómo actúa en el cabello? Svenson te informa:

El champú, como todos sabemos, es un producto que se usa para quitar de nuestro cuero cabelludo y del resto del cabello la suciedad como sebo, escamas de piel, polvo que se van acumulando con el tiempo.

La palabra champú tiene su origen en la India. Allí “shampu” se refiere a los masajes en la cabeza con aceites y lociones. Los hindúes hervían jabón en agua y añadían hierbas aromáticas para dar brillo y fragancia al cabello. Los colonizadores británicos imitaron esta práctica y, de esta, forma llegó a occidente a través de Inglaterra a mediados del siglo XVIII. Con el tiempo pasó a ser una palabra que designaba a los productos que se usaban para enjabonar el pelo. Es decir que originariamente, la palabra shampoo o champú no se refería al producto sino a la forma de aplicarlo.

También en Indonesia mezclaban cáscara y paja de arroz, la quemaban formando ceniza (con propiedades alcalinas) y la juntaban con agua hasta formar espuma. Las cenizas y la espuma eran restregados en el cabello y luego lavado, dejando el cabello limpio, pero muy seco. Después del champú, los indonesios aplicaban aceite de coco para suavizar el cabello.

El champú moderno, tal como se conoce en la actualidad, fue introducido por primera vez en la década de 1930 con el primer champú sintético (no jabonoso). El factor químico que hace funcionar el champú es el mismo que el del jabón. Cuando mezclamos champú con agua, se convierte en un tensoactivo. Sus moléculas tienen una parte hidrófoba o lipófila (que repele el agua y a su vez atrae los lípidos) y una parte hidrófila o lipófoba (que atrae el agua y a su vez repele los lípidos). La grasa no se puede arrastrar con agua, por lo que no se puede lavar el cabello sólo con ésta. En cambio cuando la parte lipófila de las moléculas del champú se adhieren al sebo del cabello, la parte hidrófila se encarga de dejarse llevar por el agua.

El jabón y el champú tienen en principio la misma base química, la diferencia entre ambos es el porcentaje de cada componente de la fórmula y los aditivos que se le agregan, que hacen que se lave el cabello pero no se destruya la capa de queratina del pelo.

Es muy importante que elijas el champú ideal para tu cabello. Existen diversos tipos de champús que ayudan a cuidar de tu cabello. En caso de que notes algún problema capilar, no dudes en consultar con un especialista.

 

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