La vida en la ciudad no sólo implica un determinado estado anímico, sino también que tiene efectos en nuestra cabellera. Las partículas contaminantes del aire se entrelazan en nuestros cabellos y esto genera daños en las escamas de la capa protectora del cuero cabelludo. 

El maltrato a estas pequeñas láminas, trae como consecuencia un pelo quebradizo, opaco, decolorado, con las puntas abiertas.


Para contrarrestar esta amenaza diaria, un buen lavado se hace imprescindible como también el uso de productos nutritivos. Svenson recomienda la consulta con un especialista para así conocer nuestro pelo, sus características y necesidades.

La diferencia entre los diferentes tipos de pelo es clara. Un pelo normal generalmente es suave y fuerte al tacto, mientras que un pelo seco es áspero, quebradizo (puntas abiertas) lo cual se aconseja el uso de mascarillas nutritivas. Por su parte, el cabello graso, es consecuencia de una sobreproducción de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo debido a factores como contaminación, mala alimentación y/o alteraciones hormonales. Este tipo de cabellos necesitan cuidados especiales ya que este exceso puede derivar en caspa, psoriasis, caída del cabello entre otros problemas que afectan la salud de su cabello.

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