¡Cuántas veces hemos escuchado aquella frase: ¡La naturaleza es sabia! Los limones frescos son un buen ejemplo de ello a la hora de cuidar de nuestro cabello. Svenson te informa acerca de los diferentes usos y resultados.

Los limones nutren al cabello con Vitamina C, esto se traduce en brillo y resplandor. Usar el jugo de limón (3 cucharaditas) como acondicionador, una o dos veces por semana, ayuda a mejorar la salud de cabellos dañados o secos. Para ello, mezcla el jugo de un limón con ¾ de taza de aceite de oliva y ½ taza de miel. Una vez que la mezcla tenga consistencia, aplícalo en el cabello y péinalo con un peine de dientes gruesos. Después recubre la cabeza con una gorra de plástico y arriba de ésta, una toalla caliente. Deja actuar entre 10 ó 15 minutos y aclara con champú.


Además de una función reparadora, el jugo de limón sirve para dar brillo y solucionar problemas de caspa. El ácido cítrico resalta el brillo natural del pelo, pero también, si padeces problemas de caspa, el jugo de limón ayuda a exfoliar las escamas provocadas por el hongo de la caspa.

Ante cualquier problema capilar que notes en tu cabellera, Svenson te recomienda que consultes con un especialista para conocer posibles tratamientos y cuidados.

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