Pelo-con-brilloSon muchos los factores que pueden provocar un pelo sin brillo: un cuidado inadecuado del pelo, tratamientos agresivos como desrizados o permanentes, abuso del secador y de las planchas para alisar…  De hecho, la falta de brillo es uno de los problemas capilares más extendidos y que, sin embargo, tiene fácil solución.

La “culpable” de la pérdida de brillo es la cutícula, constituida por placas córneas en forma de escamas superpuestas. Si estas escamas están distribuidas de forma homogénea, el pelo luce brillante y apenas se enreda; pero cuando éstas se levantan (debido a la acción del secador, el clima, los radicales libres, etc.), no pueden reflejar la luz y, en consecuencia, el pelo luce sin brillo.


En este caso, la elección de productos que se emplean para el cuidado del pelo es fundamental. Las mascarillas y acondicionadores son clave, ya que ayudan a que las escamas de la cutícula se alisen y vuelvan a cohesionar. Hay una serie de ingredientes presentes en estos productos de reconocidas propiedades protectoras del brillo, como las proteínas de seda o las ceramidas.

En los últimos tiempos, otra sustancia, el ácido glicólico, tradicionalmente utilizada en los tratamientos cosméticos (principalmente en los peeling) ha empezado a “sonar” como posible ingrediente de las formulaciones de productos capilares, debido a las potenciales ventajas que puede tener su aplicación sobre el cabello, según investigaciones recientes. Todo apunta a que el ácido glicólico, un alfahidroxiácido, derivado de la caña de azúcar, puede reforzar la estructura capilar, evitando que se rompa y haciendo el cabello más manejable;  protege del daño producido por los tratamientos térmicos (secadores, planchas, rulos térmicos) y permite una mejor distribución de los aceites naturales sobre el cuero cabelludo. De momento, no hay productos cosméticos capilares que lo incluyan entre sus componentes.

Otro producto capilar  “de moda” es el ya famoso champú de caballo, y entre las propiedades que se le atribuyen está la de devolver al cabello el brillo y la vitalidad. Los efectos beneficiosos que muchos relacionan con el llamado champú de caballo (aunque en los últimos tiempos han proliferados las versiones “para humanos”) se deben a su elevado contenido en biotina, una vitamina hidrosoluble perteneciente al grupo B, concretamente la B7, que interviene en numerosos procesos del organismo entre ellos, el mantenimiento de la salud del cabello, de las uñas y de la piel.

Lo que sí está totalmente comprobado es que adoptar determinados gestos y precauciones es la mejor fórmula para conseguir lucir siempre un cabello brillante. Uno de los consejos más repetidos por los expertos se refiere al uso del secador: siempre hay que mantenerlo a una distancia prudencial (aproximadamente unos 15 centímetros) para no destruir la capad natural de protección de la cutícula,  resecar el pelo en exceso y “robarle” el brillo y la vitalidad. 

Foto: nep

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