CepilladoEl
pelo
sin brillo
,
la falta de cuerpo y vitalidad, el exceso de grasa, la aparición de
caspa o la percepción de que se cae más cabello de lo habitual son
signos inequívocos de que hay que prestar especial atención a la
salud capilar. Y es que
todos
estos problemas indican que, o bien no se están proporcionando al
cabello los cuidados adecuados o que existe algún tipo de déficit
(nutricional generalmente) o problema de salud que está afectando de
forma directa al estado del pelo
.
Lo importante es detectar estas alteraciones, descubrir qué es lo
que las produce y poner en marcha estrategias específicas para
solucionarlas.

Una de las
señales de alerta más frecuentes es el pelo sin brillo, una
circunstancia que puede estar propiciada por distintos factores. Uno
de los más habituales es el abuso de las planchas de alisado y el
secador, auténticos ladrones del buen estado de la cutícula, ya que
levantan las escamas que, a modo de tejas, la componen, lo que tiene
como consecuencia la pérdida de brillo y vitalidad. La opacidad del
cabello es también uno de los
efectos
secundarios del tinte de pelo
,
sobre todo de aquellos productos que contienen niveles elevados de
amoniaco.
La
mejor estrategia para devolver el brillo perdido al cabello es
proporcionarle la dosis adecuada (sobredosis, si es preciso) de
acondicionares y mascarillas nutritivas, aplicadas especialmente en
los largos y puntas, para no engrasar en exceso las raíces.



Otro signo de que
la salud del cabello necesita vigilancia es la aparición de grasa
excesiva, que tiene su origen en el cuero cabelludo, concretamente en
una hiperproducción de las glándulas sebáceas, debido a un
problema de origen interno (herencia, desarreglos hormonales,
trastornos emocionales) o externo (el clima, dietas inadecuadas,
cosméticos excesivamente alcalinos que alteran el pH). El
uso de productos capilares específicos que permitan mantener sobre
el cuero cabelludo la dosis justa de grasa y dar el último aclarado
con agua fría de forma que se cierren los poros son las dos pautas
básicas para mantener este problema a raya
.

Directamente
relacionado con la grasa está la aparición de caspa, una alteración 
capilar
producida la mayoría de las veces por la acción de un hongo,
M.
globosa
,
en la piel del cuero cabelludo, el cual se alimenta del sebo y otras
sustancias grasas secretadas por éste. Pero, ¿
cómo
saber que tenemos caspa
?
Las señas de identidad de este problema son muy evidentes:
descamaciones blanquecinas que se desprenden del cuero cabelludo y
que quedan adheridas a las raíces en el caso de la caspa grasa o
caen sobre los hombros en el de la seca. Para el abordaje de la caspa
es fundamental utilizar productos específicos (la oferta actual del
mercado es muy amplia) y, sobre todo, ser constantes en la
aplicación, ya que la caspa es un problema persistente que puede
volver a presentarse en cualquier momento.

El cepillado
de cabello

puede poner en evidencia otro de los signos de alerta sobre la salud
capilar:
un
exceso de pelo en el peine o cepillo suele ser el primer síntoma de
la alopecia o caída excesiva. Es muy importante consultar con el
especialista en cuanto se detecte el problema, aplicar productos que
frenen la caída y, sobre todo –y esto es extensible al resto de
los problemas- evitar todos aquellos hábitos o técnicas que agredan
en exceso al cabello
.

FOTO:
Nick Today

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