Puede ser un problema “de siempre”, directamente vinculado a la tipología capilar (cabello fino y/o graso) o presentarse de forma circunstancial (debido a alguna situación orgánica o como consecuencia del proceso de envejecimiento, que está ligado a una menor densidad capilar a causa de los cambios hormonales), pero lo cierto es que en algún momento de su vida todas las mujeres se quejan de que tienen un pelo sin volumen. Por suerte, se trata de una situación para la que hay varias soluciones efectivas y sencillas de aplicar, tanto en casa como en los centros especializados.

La pauta básica para tratar un cabello sin volumen es utilizar los productos adecuados. El “manual de uso” recomendado en todos los casos sería el siguiente: lavar el cabello con un champú voluminizador y aplicar después un acondicionador específico para cabellos finos o sin volumen. Luego, secar con una toalla, sin frotar en exceso. Tan importante como los cuidados son los peinados para dar más volumen, y en este sentido, los productos de styling juegan un papel fundamental.  La clave está en rociar las raíces (evitando el cuero cabelludo) con uno de estos productos (son preferibles las presentaciones en spray a los geles, ya que éstos tienen a apelmazar más el cabello). En todo caso, es importante aplicar una cantidad pequeña de producto, la justa para dar cuerpo al cabello.

Una vez aplicado el producto se styling, se trabaja el cabello con las manos, “levantando” las raíces para evitar que queden pegadas al cuero cabelludo. En las melenas más largas se puede añadir toque de gel o cera moldeadora en las puntas, para dar más volumen al conjunto del peinado. Finalmente, dar un golpe de secador, utilizando un modelo de los que tienen boquilla y dirigiendo el aire a la raíz. Si se quiere más volumen, se puede secar el cabello cabeza abajo.

Un aspecto muy importante cuando se trata de cabello con poco volumen es el corte. Independientemente de la tipología (liso, rizado, ondulado) los estilos a capas son los más recomendables. Otro truco parar disimular la poca densidad en el pelo es aplicar mechas o reflejos. Esta técnica ayuda a crear una ilusión óptica de “más pelo” y, además, los ingredientes contenidos en los tintes engrosan ligeramente la cutícula capilar, dándole más cuerpo.

Las extensiones y postizos se han popularizado en los últimos tiempos como recurso estético para aumentar la sensación de volumen capilar y, también, para disimular las primeras manifestaciones de la alopecia femenina. Frente a los inconvenientes de las opciones tradicionales –productos de quita y pon, que en ocasiones no proporcionan un resultado natural-, Svenson ofrece los Sistemas Hair & Hair, un producto elaborado con cabello natural de forma personalizada que crea volumen “integrándose” en el cabello (no mediante “añadidos”), de manera que el resultado es uniforme y proporcionando la naturalidad y la densidad deseada.

 

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