El cabello es para algunas mujeres la parte de su cuerpo que más cuidan y valoran, tal vez porque les proporciona ese toque de feminidad que tanto las diferencia de los hombres. Su pérdida, causada algunas veces por los tratamientos contra el cáncer o por alopecia, se puede convertir en un motivo de depresión.



Sin embargo, esta situación puede remediarse con las nuevas tecnologías que permiten la fabricación de pelucas de cabello natural al gusto de cada persona. Existen unas recomendaciones básicas para el mantenimiento de las mismas:

  • No se debe dormir con la peluca puesta pues el cuero cabelludo necesita aire. Incluso es bueno darle un masaje con agua fría para que no se muera el folículo capilar.
  • No se debe peinar con peine duro sino con un cepillo de púas.
  • Realizar el mantenimiento requerido que consiste en un lavado especial.
  • Una buena peluca requiere entre 3 y 5 días de trabajo, toda tejida a mano. Lo primero que se hace es tomar las medidas necesarias: el ancho de la cabeza, el largo (desde la frente hasta la nuca) y el arco (de oreja a oreja como una diadema). Basado en estas medidas y con elásticos e hilos se trabaja sobre un bastidor y se teje la peluca.

Una vez terminada pasa por un aparato que la desinfecta, luego por un proceso de champú que permite devolverle el ph. El corte se puede hacer sobre el bastidor o cuando la persona la tiene puesta.

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