Eso de tener el cabello sano da lugar a dudas, ¿cómo reconozco si mi pelo está sano o no? Svenson comparte contigo diferentes trucos caseros para que sepas el estado de tu cabello.

  • Compara las raíces y las puntas de tu cabello: arranca delicadamente un pelo de tu cabellera y coloca de forma paralela la raíz y la punta. Presta atención al grosor, el color y la textura.
  • Grosor: si el grosor de las puntas es menor que el de la raíz, tu cabello está en un proceso de degradación, esto significa que comenzará a verse seco, débil y sin volumen paulatinamente.
  • Color: si el color de las puntas es más claro que el de la raíz significa que tu pelo está perdiendo hidratación o melanina.
  • Textura: si notas que las puntas poseen menos brillo que la raíz y su tacto no es suave significa que la cutícula no está en buenas condiciones.
  • La prueba de la harina: coloca en un plato hondo 30 gr. de harina y pasa un pelo por ella, si la harina se queda adherida al cabello significa que las cutículas están dañadas y como presentan una superficie irregular la harina se impregna.
  • La prueba del agua: haz con tus dedos un tirabuzón con un mechón de pelo y remójalo en un cazo con agua. Si el cabello rápidamente recupera su forma original quiere decir que está sano, caso contrario quiere decir que tu cabello ha perdido sus propiedades elásticas y está débil.
  • Cuida tu cabello de los diferentes agentes externos como tinturas, secadores potentes y otros químicos.

En caso de que tengas alguna duda, contacta con un especialista.

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