Son muchas las dudas que surgen cuando las canas hacen acto de aparición: ¿las tiño ya?, ¿espero a que salgan más?, ¿qué tipo de tinte es el más adecuado?, ¿y si me dejo el pelo blanco?… Lo cierto es que la mayoría de las personas optan por teñirlas, ya que es cierto que el cabello gris o blanco añade años al aspecto físico. Pero hay que tener claro que el cuidado del cabello “sin color” va mucho más allá de aplicarle el tinte para canas. Unos hábitos y unos productos adecuados (el uso de un champú para cabello teñido, por ejemplo) son clave para lucir un pelo teñido… y bonito.

Las canas se asocian irremediablemente al paso de los años (aunque hay personas que desde la década de los 20 “las peinan”) y suelen ser uno de los cambios que se aprecian en el pelo en la menopausia. Se sabe que es un proceso que se produce como consecuencia del envejecimiento del organismo: las células encargadas de dar color al cabello (los melanocitos) frenan su actividad y, en consecuencia, el pelo nace blanco, sin color. Sin embargo, hace unos meses, una nueva investigación ahondó más en el origen de las canas: investigadores del Centro Médico Lagone de la Universidad de Nueva York identificaron una proteína llamada Wnt, que sería la encargada de coordinar el desarrollo de los folículos pilosos y la acción de los melanocitos, de tal forma que, cuando esta proteína falta en un melanocito, se produce la cana.

 


Pero independientemente de las causas y los procesos que se desarrollan detrás de la aparición de las canas, lo cierto es que la utilización de un tinte para “camuflarlas” puede ser perfectamente compatible con lucir un pelo bonito. Lo primero que hay que hacer es utilizar el tinte para canas más adecuado al tipo de cabello y, sobre todo, a la cantidad de cabellos blancos que se tengan. Cuando las canas son escasas y difusas se puede recurrir a la coloración semipermanente o tono-sobre todo (cubren aproximadamente el 50% de las canas), mientras que si el número de canas es importante, solamente la coloración permanente ofrece una cobertura adecuada. Además, es recomendable alternar el uso de un champú para cabello teñido con otro adaptado a la tipología del cabello (graso, seco, con caspa…), evitar gestos agresivos como el abuso de las planchas o el secador y aplicar con frecuencias mascarillas y otros tratamientos reparadores, para minimizar los posibles efectos negativos del tinte en el cabello.

También es importante tener las ideas claras respecto a algunos de los muchos mitos creados alrededor del tema de las canas, como por ejemplo, que arrancar canas hace que salgan más o que el hecho de lucir un pelo cano prácticamente “blinda” frente a la calvicie. Ninguna de estas ideas tiene base científica alguna.

 

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