El pelo sin volumen es un problema capilar muy extendido y, también, uno de los más evidentes, ya que un cabello de estas características tiende a lucir pobre, apelmazado, falto de brillo e incluso sucio sin que realmente lo esté. Las causas de esta tipología capilar son varias y van desde la genética hasta el estrés, pasando por factores climatológicos, la falta de cuidados específicos o el uso de cosméticos inadecuados. Por suerte, cada vez hay más productos específicos para tener más volumen en el pelo y, también se pueden poner en marcha un buen número de estrategias (cortes de pelo, peinados, modos de cepillado, usos del secador…) que solucionan este problema y devuelven la vitalidad a las melenas más mustias.

El corte de pelo es un factor determinante. La opción más adecuada para ese problema son los estilos a capas que aportan volumen y movimiento. El largo ideal es la media melena, ya que una mayor longitud propicia que el cabello ceda a la fuerza de la gravedad, perdiendo así volumen en la parte superior. En cuanto al color, las mechas suponen una buena solución, ya que aportan un toque de luz discontinuo que favorece la sensación de volumen.


El mejor consejo para aportar volumen al cabello es utilizar productos específicos para este tipo de pelo. Los champús para cabello fino y sin volumen se caracterizan por su textura ligera y su escasa densidad, e incluyen ingredientes capaces de aumentar el diámetro de la fibra capilar desde el interior. El acondicionador también debe ser específico para este tipo de cabello; es importante aplicarlo sólo sobre los largos y en pequeña cantidad (no mayor al tamaño de una nuez). Los voluminizadores, generalmente en spray, también tienen como objetivo “engordar” el cabello y darle cuerpo. Se deben aplicar en poca cantidad sobre el cabello seco, evitando la raíz.

Cómo cepillarse el pelo es otro factor que influye en el volumen. Los cepillos anchos, de cerdas naturales, son los más indicados para peinar y desenredar sin apelmazar. Y la técnica de secado es determinante. Lo mejor es quitar la boquilla del secador y aplicar un chorro de aire frío sobre las raíces, levantándolas, para después, con la boquilla ya puesta, la cabeza boca abajo y el secador en modo calor, secar el resto del cabello, dándole forma y volumen con la ayuda de los dedos.

También se puede recurrir a una serie de peinados adecuados para tener volumen en el pelo o, al menos, conseguir la sensación óptica “voluminosa”. Los moños altos funcionan muy bien en este sentido. Las medias melenas con las puntas “trabajadas” hacia afuera con la ayuda de un cepillo redondo proporcionan también cuerpo y volumen.

Un truco exprés: peinar con raya al lado y cambiar cada día el lado en que se lleva. De esta forma se consigue que las raíces tengan más volumen. 

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